Muchas futuras madres se preguntan si necesitan tomar suplementos de magnesio durante el embarazo. Vale la pena recordar que la deficiencia de este elemento conduce a una serie de trastornos. Es peligroso para la mujer embarazada y su bebé.

  • Fuentes naturales de magnesio

El magnesio es uno de los elementos más importantes para el cuerpo humano. Esta sustancia participa en los procesos que tienen lugar en el interior de las células, la síntesis de proteínas, grasas y carbohidratos. Es muy importante para el sistema nervioso. Gracias a él, los impulsos nerviosos se transmiten correctamente y el equilibrio electrolítico se mantiene en un nivel óptimo. También es importante para el ADN. El magnesio en el embarazo tiene una gran influencia en el desarrollo del bebé.

  • ¿Se puede usar magnesio durante el embarazo?

Puede tomar magnesio durante el embarazo. Se recomienda suplementación adicional para evitar deficiencias graves. La futura madre debe ser consciente de que aumenta la necesidad de todos los nutrientes, vitaminas y minerales en el embarazo. Esto se debe al hecho de que algunos de ellos son utilizados por el niño. Durante el embarazo, el magnesio debe suministrarse principalmente con alimentos. Sin embargo, por muchas razones, la comida muchas veces no es una fuente suficiente, por lo que las mujeres embarazadas pueden usar preparaciones adicionales que contengan este elemento.

  • ¿Cuáles son los síntomas de una deficiencia de magnesio en el embarazo?

No tener suficiente magnesio durante el embarazo hace que el cuerpo deje de funcionar bien y que el bebé no se desarrolle adecuadamente. La deficiencia aumenta el riesgo de sangrado vaginal y, en casos extremos, incluso de aborto espontáneo o parto prematuro. También puede afectar la formación de los sistemas nervioso y esquelético del bebé, así como su peso al nacer.

Se puede sospechar una deficiencia de magnesio en el embarazo cuando aparecen los siguientes síntomas:

  • trastornos de concentración y memoria
  • trastornos del estado de ánimo
  • deterioro de la condición del cabello y las uñas
  • temblores musculares
  • hormigueo y otras sensaciones desagradables en las piernas
  • dolores de cabeza en el embarazo 
  • trastornos del sueño
  • latido anormal del corazón

La deficiencia de magnesio en el embarazo puede confirmarse mediante pruebas de laboratorio. Requieren que se tome una pequeña muestra de sangre. La referencia es emitida por su médico de cabecera o ginecólogo.

  • La necesidad de magnesio en el embarazo

La necesidad de magnesio durante el embarazo es mayor que en el caso de las mujeres que no están esperando un bebé. Es de 360 mg al día (datos del Instituto de Alimentación y Nutrición). La suplementación también debe continuarse después del parto. Las madres que amamantan necesitan 320 mg de magnesio por día.

  • ¿Qué magnesio debo usar durante el embarazo?

Es importante qué magnesio usar durante el embarazo. Vale la pena elegir preparaciones de buena calidad. Su composición no debe contener conservantes ni rellenos. Se supone que cuanto más corta sea la composición, mejor. La dosis también es importante. 2-3 cápsulas al día deberían cubrir las necesidades del organismo. El magnesio para mujeres embarazadas es a menudo uno de los ingredientes de las preparaciones combinadas (por ejemplo, que también contiene ácido fólico u otras vitaminas y minerales). Gracias a esto, la futura madre puede reducir la cantidad de tabletas que utiliza.

  • ¿Cómo usar el magnesio durante el embarazo?

Durante el embarazo, el magnesio debe usarse de acuerdo con las recomendaciones del fabricante del medicamento y del médico. Antes de usar, es necesario leer el prospecto. Debe dejar de tomar la preparación si tiene contraindicaciones.

  • Fuentes naturales de magnesio

La futura madre también debe incluir en el menú productos que sean una valiosa fuente de magnesio. Es bueno consumir más:

  • nueces y semillas (por ejemplo, semillas de calabaza)
  • Almendras
  • legumbres
  • aguacate
  • arroz integral
  • plátanos
  • verduras de hoja (rúcula, col rizada, acelgas, espinacas)
  • coles
  • productos integrales
  • sémola (por ejemplo, trigo sarraceno)

No puedes olvidarte de la correcta hidratación del cuerpo (mínimo 2,5 litros de agua al día). Es bueno elegir agua mineral con un alto contenido de magnesio.